Por qué creamos el Museo BTC.com

El 3 de enero de 2009, la portada de The Times de Londres llevaba el titular “Chancellor on brink of second bailout for banks” (el ministro de Hacienda, al borde de un segundo rescate a los bancos). Ese mismo día, Satoshi Nakamoto escribió esas palabras en el primer bloque de Bitcoin.
Ese bloque sigue ahí. También siguen ahí todos los bloques y todas las transacciones que vinieron después. Durante diecisiete años (desde 2009 hasta el momento de escribir estas líneas), el registro no se ha detenido nunca, y cualquiera puede descargarlo completo y revisarlo desde la primera anotación hasta la más reciente.
Lo que el registro no puede guardar se está perdiendo poco a poco. ¿Cómo reaccionó la gente de la lista de correo la tarde en que se publicó el libro blanco? ¿Qué se discutía exactamente en los años del debate sobre el tamaño de los bloques? En los primeros foros había quien se entusiasmaba y quien dudaba, alguien ofreció 10.000 bitcoins por dos pizzas y otra persona aceptó el trato. Esas voces están dispersas en foros cerrados, enlaces rotos y archivos que nadie cuida, y cada año se pierden más.
La mayoría de quienes escribieron aquellos mensajes y correos nunca llegaron a conocerse. En una época en la que casi nadie prestaba atención, la curiosidad y la convicción los llevaron a convertir un artículo de nueve páginas en un sistema que sigue funcionando hoy. Las discusiones, los desacuerdos y las dudas que dejaron son la parte más viva de esta historia. Queremos rescatar ese material antes de que desaparezca, darle un hogar digno, explicar de dónde viene y qué significa, y ponerlo al alcance de cualquiera que quiera entender esta historia.
Un lugar que debería haber existido
Al principio, solo queríamos leer esta historia desde el comienzo. Resultó más difícil de lo que esperábamos. Un enlace a un foro de hace una década llevaba muchas veces a un error 404. Una discusión clave había que reconstruirla a partir de varios archivos distintos. Algunos detalles solo vivían en la memoria de quienes estuvieron allí. Muchas personas y proyectos llevan años conservando este material en silencio, y les debemos mucho, pero no existía un único lugar que lo ordenara todo, año por año, con sus causas y sus consecuencias.
Así que decidimos construirlo.
En los últimos meses reunimos muchísimo material: artículos, correos, código, fotografías históricas, registros de equipos de minería, documentos jurídicos. El verdadero trabajo vino después. Cada elemento tenía que rastrearse hasta su fuente, y luego había que decidir si encajaba en un relato completo y fiable. Lo que llegó a las salas es solo una pequeña parte de lo que encontramos.
El 31 de octubre de este año (UTC) se cumplen dieciocho años de la publicación del libro blanco (whitepaper) de Bitcoin. Elegimos abrir el museo en torno a esa fecha como nuestro pequeño homenaje a esas nueve páginas.
Por qué BTC.com
BTC es el símbolo con el que cotiza el bitcoin. Un museo sobre Bitcoin y el mundo de la cadena de bloques, en una dirección que lleva el nombre del propio Bitcoin, nos pareció lo más natural.
Esperamos que algún día, cuando alguien quiera entender esta historia, lo primero que le venga a la mente sea sencillo: hay un museo, y está en BTC.com.
Lo que queremos que sea
Este museo no habla de mercados. No hacemos predicciones de precios, no opinamos sobre subidas ni bajadas y no recomendamos ninguna moneda, proyecto ni producto. Las noticias se ocupan de lo que pasó hoy. A nosotros nos importa más lo que seguirá valiendo la pena recordar dentro de muchos años, y por qué.
Todo el museo gira en torno a una pregunta: ¿por qué antes había que confiar en una institución central para llevar el registro, y cómo sustituyó Bitcoin esa confianza por código y consenso que cualquiera puede comprobar?
Siguiendo esa pregunta, organizamos dieciocho años de historia en cinco salas. Orígenes empieza con el libro blanco y con el otoño y el invierno de la crisis financiera de 2008. La máquina de la confianza explica cómo unos desconocidos llegaron a ponerse de acuerdo sobre un único registro y cómo la minería pasó de una sola computadora doméstica a instalaciones industriales. Todo en la cadena muestra cómo la misma idea transformó después los contratos, las finanzas y las organizaciones. Triunfos y desastres recoge los grandes logros junto a los colapsos y los fraudes. La última sala, Cultura y futuro, está dedicada al arte, a la comunidad y a las preguntas que aún no tienen respuesta.
Las reglas que nos imponemos
Que un museo merezca confianza depende de cómo trabaja. Recogimos tres principios en nuestros criterios de inclusión, que son públicos:
- Procuramos que cada hecho que se exhibe remita a una fuente pública que cualquiera pueda consultar.
- Cuando una cuestión está en disputa, se presentan con equidad las principales posturas, con sus pruebas y sus fuentes, y el museo no decide por el lector.
- Los hechos históricos y las opiniones firmadas se mantienen siempre separados.
Cometeremos errores. Si encuentras alguno, escríbenos a editorialoffice@btc.com. Una vez que lo hayamos verificado, corregiremos la página.
Un museo que construimos entre todos
Queremos que este sea un lugar abierto, acogedor y transparente, para todo el mundo. Quienes investigan encontrarán fuentes primarias en la Biblioteca. Quien acaba de oír hablar de Bitcoin puede empezar por la primera sala e ir a su ritmo.
Cada vez más personas preguntan a la IA sobre Bitcoin. Queremos que lo que la IA lee tenga fuentes y pueda verificarse, por eso todo aquí está organizado con sus fuentes indicadas, y los asistentes de IA pueden consultar el museo directamente.
No escribiremos este museo en solitario. La historia de Bitcoin la escribieron miles de personas, por eso esperamos que este museo también lo construyan muchas más personas, y el blog recibe con gusto tus colaboraciones. Es algo que podemos devolver a esta comunidad y a este sector: un registro digno de lo que hemos vivido juntos.
Imagínalo dentro de cinco o diez años: entradas completadas una a una por la comunidad, una Biblioteca que no deja de crecer, una fuente detrás de cada historia y el acervo de conocimiento más completo y fiable sobre el mundo de la cadena de bloques. Quien oyó hablar de Bitcoin ayer y quien mina desde 2010 encontrarán aquí algo que valga la pena leer.
Las puertas de BTC.com están abiertas a todo el mundo en internet. Pasa cuando quieras y, si te animas, ayúdanos a seguir escribiendo la historia del mundo de la cadena de bloques.

